Todo empezó porque estábamos hartos del papel. Fichas arrugadas, tablas de hechizos fotocopiadas, notas de campaña desperdigadas por tres cuadernos distintos. Cada sesión empezaba igual: buscando dónde habíamos dejado la hoja de iniciativa.
Lo que empezó como un reto para jugar mejor con nuestro grupo se fue convirtiendo, sesión a sesión, en algo que merecía la pena compartir. Detrás de cada función hay una conversación real — quejas, ideas y cosas que echábamos de menos cada vez que nos sentábamos a jugar.
No hay empresa detrás, no hay inversores. Solo un proyecto hecho en tiempo libre por gente que juega a rol y que decidió construir la herramienta que siempre había querido tener.
Tavern20 sigue creciendo sesión a sesión, igual que una campaña. Si te sirve para jugar mejor con tu grupo, ya conseguimos lo que queríamos.